martes, 19 de marzo de 2013

Marillion: Misplaced Childhood


Era inevitable que, tarde o temprano, Marillion apareciese aquí con Misplaced Childhood, un álbum publicado en 1.985 que, a pesar de nadar contracorriente en un panorama musical prácticamente desprovisto de rock progresivo, alcanzó un gran éxito y hoy día es recordado entre muchos proggers como un verdadero hito no ya en el neo-progresivo de los ochenta, sino incluso en la historia de esta corriente. Liderados por el carismático Fish, los Marillion se encerraron en un estudio berlinés con el productor de los Rolling Stones Chris Kimsey en el citado año para grabar este excelente álbum. Previamente, Fish había elaborado un brillante set de letras, según confiesa él mismo surgidas en un viaje de ácido, si bien, vistas en retrospectiva, estas letras - que sin duda son un ingrediente esencial del disco - son insólitamente coherentes, teniendo en cuenta que están inspiradas por medios químicos...  Entendido como un álbum conceptual, Misplaced Childhood es una amalgama de vivencias, recuerdos y pensamientos de Fish. Letras que hablan de su niñez, una niñez difícil, traumática, llena de rupturas y dramas personales, con altas dosis de lirismo y amargura. Letras que recuerdan la fugacidad de los momentos felices, la incomprensión de un niño que se hace adulto y que, a pesar del tiempo pasado, sigue arrastrando los traumas de los primeros años de vida. Tomemos, por ejemplo, un fragmento de Bitter Suite:

Un tren duerme en la vía muerta
El conductor engulle otra lata de cerveza
Para borrar los recuerdos del viernes por la noche, en el club
Ella era la fea del baile a los dieciséis,
Será la fea del baile a los treinta y cuatro,
Su madre la llamó "bonita"
Su padre la llamó "puta".

Como dije, Misplaced Childhood está encuadrado en el neo-progresivo de los ochenta, en el momento en que el prog andaba en sus épocas más bajas, por lo que fue un auténtico destello en la atonía general. Tiene todos los ingredientes del neo-progresivo de la época: predominio de los sintetizadores (no los analógicos de los setenta, sino contemporáneos), temas cortos y con la comercialidad algo más presente. Esto, que en un momento dado puede ser criticado por afines al género más ortodoxo, puede perdonarse porque el álbum es realmente bonito. Comienza con Pseudo Silk Kimono, una introducción al uso con los teclados como protagonistas y la voz aguda y personal de Fish cantando como en una letanía... para dejar paso en una rápida transición a Kayleigh, que ha quedado como el mayor éxito de la banda en toda su historia, pues llegó al número 2 en las listas británicas en un momento en que la música ochentera inundaba las ondas con aquellas percusiones tan whoooossshhh y tan tuuuummppfff, y con sus números de saxofón que tanto daño han hecho al pop-rock (estoy pensando en crear un grupo de Facebook llamado "Enemigos del saxofón en la música rock", ¿alguien se apunta?). Bien, me estoy dispersando. Kayleigh es una deliciosa balada, de cánones comerciales, melódica, nostálgica, amarga, romántica y con un punto dramático. Según Fish, está dedicada a todas las mujeres con las que tuvo relaciones y como una manera de pedir perdón a todas (él sabrá), aunque parezca que se dirige a un único amor pasado, con bastante melancolía, por cierto. Un tema ciertamente bello e inspirado.


Pseudo Silk Kimono/Kayleigh/Lavender


Después de Lavender, pieza corta creada para teclados principalmente, Bitter Suite, ya plenamente prog. Como su nombre indica es una suite que comienza con un drone misterioso y un delicioso y brillante recitado sobre armonías extrañas. No me resisto a citar parte de su letra:

Una araña vaga sin rumbo en la calidez de la sombra
No la majestuosa criatura de los confines de las cavernas
Sino la pobre, equivocada, sin dirección familiar
De algún oscuro poeta escocés
La niebla repta desde el canal
Como un fantasma primordial del romance
Para rizarse bajo una cascada de polen de neón
Mientras me siento, cansado al teléfono como un padre expectante
Tu clavel se pudrirá en un jarrón.

Finaliza el lado A del vinilo con Heart of Lothian, una especie de coda o conclusión que recuerda algunos de los pasajes que hemos escuchado antes. Y si hago mención de ambas caras del vinilo es porque esto se tuvo muy en cuenta en el momento de la creación del álbum, pues el lado B es diferente al lado A, de una manera sutil pero sin duda premeditada, pues basa su poder en una mayor fuerza en las composiciones, más rock, más contundencia, pero no demasiada, sin romper la armonía ni el espíritu. Comienza con Waterhole, una poderosa pieza cargada de recursos baterísticos, una intrincada línea para teclados, una canción llena de energía que se rompe por la mitad de forma sorprendente, corta pero intensa. Lords of the Backstage prosigue esta vía con un excelente ritmo talentosamente apoyado por la guitarra y los teclados, protagonizada por un niño aburrido por colisiones sin sentido, gran música encerrada en apenas dos minutos. Blind Curve es la suite de la cara B, por momentos lúgubre, por momentos estática, otras veces dinámica, con sus buenos punteos de guitarra subrayados por un tiempo lento, pausado, meditativo, hasta que la suite estalla con energía en un brillante pasaje, tal vez uno de los momentos más excitantes del álbum. Después, el otro plato fuerte del álbum y que de alguna manera resume el espíritu del disco, Childhood's End?, con su inolvidable punteo de guitarra inicial, sus majestuosos acordes y su delicada melodía, una letra que habla de nuevo de ese adulto que se mira al espejo y reconoce al niño que fue, un niño maltratado por la vida dentro de un adulto que "ha encontrado la luz" y su propio camino... un canto final lleno de esperanza. Tímida, pero esperanza. Finalmente, White Feather despliega un gran ritmo, a modo de epílogo.


Childhood's End? / White Feather

Misplaced Childhood es uno de los álbumes prog más importantes, y de alguna manera sirve de nexo entre el progresivo clásico de los setenta y el neo-progresivo de los noventa, una especie de oasis en mitad de un género por momentos moribundo... creo que quienes lo conocen podrán darme la razón; si no lo conocéis  no os lo perdáis. Recomendable 100%.

2 comentarios:

  1. Despues de algo más de 30 años como metal fan en todo su espectro, del aor más moñas al Black, gothic, doom, pasando por todos los clásicos que te imagines, adquirir discografias, estudiar, amar,...confesaros que, siempre odié a este grupo, por feos, por horteras, por sosos,... Pero desde hace unos meses, llevo totalmente enamorado de su época 1, cuando el loco de Fish militaba en sus filas. Ahora comprendo todo...
    Pero después de él, lo he intentado, y ni el Seasons ni el Brave que también he comprado, me entran.
    Los 4 discos de estudio de la Fish-era, 4 maravillas ya añadidas a mi colección cómo se concebieron, en vinilo negro profundo, para disfrutarlas en el silencio de la noche...
    Ay Fish, puto loco, cuántas emociones...

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  2. Despues de algo más de 30 años como metal fan en todo su espectro, del aor más moñas al Black, gothic, doom, pasando por todos los clásicos que te imagines, adquirir discografias, estudiar, amar,...confesaros que, siempre odié a este grupo, por feos, por horteras, por sosos,... Pero desde hace unos meses, llevo totalmente enamorado de su época 1, cuando el loco de Fish militaba en sus filas. Ahora comprendo todo...
    Pero después de él, lo he intentado, y ni el Seasons ni el Brave que también he comprado, me entran.
    Los 4 discos de estudio de la Fish-era, 4 maravillas ya añadidas a mi colección cómo se concebieron, en vinilo negro profundo, para disfrutarlas en el silencio de la noche...
    Ay Fish, puto loco, cuántas emociones...

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