viernes, 2 de noviembre de 2012

Synth Pop Francés (70's y 80's)

Podría haber titulado esta entrada como "Música para sintetizador francesa" o algo por el estilo, pero al final decidí utilizar este título. Espero haber acertado porque, aún estando convencido de que este tema es particularmente interesante, no es demasiado fácil resumirlo en dos o tres palabras, de manera que quede claro en un título. Esta cuestión requiere más palabras. Me estoy refiriendo, concretamente, a una muy interesante corriente desarrollada sobre todo en Francia, de artistas electrónicos que desde los años setenta hasta algo entrados los ochenta, propusieron un nuevo enfoque musical, basado casi al cien por cien en los sintetizadores, y tomando como base los trabajos de otros pioneros de la electrónica, franceses o no, que comenzaron a experimentar allá por los años cincuenta con la música electrónica.

Se trata de compositores que demuestran influencias de varios estilos: música cósmica (entendida "a la francesa", no como los defensores del rock repollo alemán), música pop, new age primitiva e incluso jazz o muzak. Toda una gama de géneros pasados por el tamiz de los sintetizadores, siempre en busca de nuevos sonidos y propuestas originales, a veces no relacionadas con la propia música. El máximo exponente de esta corriente es, como todos sabeis, Jean Michel Jarre, pero su éxito trascendió las fronteras de su país natal, convirtiendose en un fenómeno mediático que le apartó de sus compatriotas. El resto de componentes de esta escuela no es demasiado conocido, si exceptuamos tal vez a Joel Fajerman. Otros países tuvieron también corrientes musicales que perseguían los mismos fines con los mismos medios, ya iremos repasándolas con el tiempo. Por ahora, detengámonos en algunos de estos artistas.




Roger Roger (1.972-2.000)


Roger Roger era compositor de bandas sonoras, nacido en 1.911, y uno de los primeros artistas franceses en experimentar con los sintetizadores a finales de los años sesenta, cuando éstos acababan de aparecer. Sus primeros discos, aparecidos a comienzos de los sesenta, estaban más orientados al jazz, pero tenían ya componentes electrónicos, de ahí que se le haya clasificado siempre como miembro del Space Pop. Con el tiempo, los sintetizadores ocuparon toda su actividad musical. Murió en 1.995, pero se reeditó algún disco suyo hasta el 2.000. Vamos a recordar uno de sus discos más conocidos, De la Musique et des Secrets pour Enchanter des Plantes, de 1.978. En este extraño y un tanto bizarro disco, Roger Roger quiso sentar las bases de la música como elemento para estimular el crecimiento de las plantas del hogar, tema muy en boga en esos años. Defendía que la música del álbum ayudaría a fortalecerlas, y acompañaba el vinilo con un libreto de 40 páginas, escrito por Martin Monestier, que apoyaba este punto de vista y atacaba a la música rock, considerándola dañina para las plantas. Así que ya sabéis, no hagáis escuchar Led Zeppelin a vuestros geranios, o lo pasarán muy mal.


Joël Fajerman (1.978 - 1.991)


Seguimos hablando de plantas, ya que, si por algo es conocido Joël Fajerman, es por su célebre banda sonora para el documental L'Aventure des Plantes, de 1.979, si bien previamente había publicado un año antes su álbum de debut, el irregular Prisme. Anteriormente, en 1.976, había colaborado para el programa de televisión 30 Millions d'Amis, pero no fue hasta la difusión de L'Aventure des Plantes cuando despegó realmente su carrera. Sin embargo, y aunque todo el mundo relaciona a este autor con el documental citado, lo cierto es que tiene otros trabajos tan interesantes como éste, como por ejemplo Azimuts (1.981), un bello disco que merece ser disfrutado, de uno de los más talentosos exponentes de esta corriente, dedicado casi en exclusiva a escribir música para documentales, programas de televisión y películas. En el reproductor he incluído su mayor éxito internacional, Flower's Love, que todos los amantes de la música synth han escuchado alguna vez o muchas veces, aunque como os comenté, este autor es mucho más que este tema, y merece la pena bucear en su música, si no lo conocéis.


Claude Marbehant (1.977 - 1.985)


La música de Claude Marbehant está indisolublemente unida a la figura de la bailarina y coreógrafa Brigitte Jardin, que publicó junto a el compositor cinco álbumes, que estaban dirigidos a profesionales y educadores de la danza, ofreciéndoles una guía para practicar ejercicios: danza, ritmo, relajación... cada uno de los cinco álbumes versaba sobre una temática distinta, y cada una de las pistas hacía referencia a un ejercicio determinado. Se acompañaban con un libreto que servía de guía para escuchar la música y practicar, aunque también recomendaba su uso para otras artes, como la interpretación dramática o la pintura, e incluso para la educación infantil, pues parte de la producción musical estaba destinada a explicar a los niños sentimientos complejos para ellos, como la tristeza o la ira, expresados mediante la música... Jardin orientó a Claude Marbehant para crear diferentes estilos de música, apropiados para cada fin, de acuerdo con sus postulados. La publicación de estos álbumes tuvo una calurosa acogida entre los profesionales de estas disciplinas, tanto es así que todavía hoy se utilizan estos discos en clases o seminarios. Podría pensarse que la música de Claude Marbehant es puramente incidental y que sólo puede relacionarse con sus fines, pero en realidad es música muy apreciable y llena de talento. 


Jean Pierre Decerf (1.976 - 1.981)


Jean Pierre Decerf es uno de esos artistas ubicuos y esquivos a la vez, que tuvo por costumbre colaborar con una gran cantidad de músicos y actuó también con seudónimo, de ahí que participó en varios proyectos y al mismo tiempo se sabe bastante poco de él.  Lo que está claro es que tantas colaboraciones le trajeron influencias muy variadas, alternando entre la sicodelia de Tangerine Dream o el space rock de Pink Floyd, también pasa por ritmos a lo Giorgio Moroder, secuencias propias de Jarre o toques funk, siempre utilizando los sintetizadores, pero también apoyándose en instrumentos acústicos como la flauta, la batería o la guitarra eléctrica en sus composiones; su música se encuadra perfectamente en la música cósmica, aunque si escuchas sus discos puedes encontrar multitud de estilos. Sus dos mejores discos, Pulsations (en colaboración con Marc Saclays, 1.980) y Acceleration (con Gérard Gésina, 1.981) hacen las delicias de los aficionados al synth pop, un pop sintético entre elegante y friqui, pero atractivo e imaginativo. Publicó sus trabajos con el sello francés especializado Patchwork, que lanzó al mercado una interesante colección de álbumes synth muy apreciados por los amantes del género.


Roger Davy (1.970 - 1.980)


Roger Davy también publicó álbumes con el sello Patchwork. Guitarrista de estudio y compositor, comenzó su andadura musical publicando trabajos que estaban más cerca del muzak o la música de salón que de la propia música electrónica, y sus primeros discos tenían el encanto de su particular modo de tocar la guitarra, una guitarra atmosférica, incluso cósmica. A esta primera etapa pertenece su disco más importante, Cosmic Sounds/China Moods, un álbum conceptual dividido en dos partes, lleno de encanto, que incorpora instrumentos como la flauta y la guitarra, pero también multitud de efectos de sintetizador, capas de sonidos fabricados con cintas magnetofónicas y efectos de estudio. Poco a poco fue decantándose por los sintetizadores, hasta que definió su estilo, más cercano a las secuencias propias del Krautrock. A esta segunda etapa pertenece Règènèration, un álbum creado íntegramente con sintetizadores que creó en colaboración con Albert Assayag, muy lejano del melódico y ensoñador ambiente de sus primeros trabajos, pero plenamente pop sintético.


Francis Rimbert (1.979 - 2.007)


Considerado como un niño prodigio (a los cinco años ya se defendía con el piano y a los siete ya daba conciertos de harmonio), Francis Lambert ingresó en el Conservatorio de Paris, pero lo abandonó un tiempo después ya que no le agradaba el ambiente clásico. A los catorce entró a formar parte de un grupo, pero tampoco estuvo conforme con lo que veía. Fue después cuando se puso a trabajar como dependiente en una tienda de sintetizadores, donde se despertó su curiosidad por estos instrumentos, dedicándose a estudiarlos. Viendo el gran interés y la maña que tenía con estos aparatos, su jefe le propuso que creara su primer álbum, Francis Rimbert Bionic Orchestra, un nombre un tanto intergaláctico para este álbum de debut que fue publicado con el sello Gamme y que fue patrocinado por una conocida marca de sintetizadores, como discretamente se muestra en la portada. Con el tiempo llegaron otros trabajos, que oscilaron entre el funk y la música pop, y llegó a colaborar con Jean Michel Jarre.


Space Art (1.977 - 2.011)


De momento su andadura musical abarca hasta hace dos años, pero el grueso de su producción musical tuvo lugar entre los años 1.977 y 1.981, años en los que definieron un particularísimo estilo que combinaba percusiones acústicas con toneladas de sintetizadores, en una suerte de progresivo electrónico con un alto sentido del espectáculo y gran energía en sus composiciones. Space Art es un dúo formado por Dominique Perrier (teclados) y Roger Rizzitelli (percusión), y sus dos primeros álbumes, Space Art y Trip in the Center Head, ambos de 1.977, están considerados por muchos críticos como auténticas obras maestras de la música electrónica. Entre sus influencias se encuentran Jean Michel Jarre, Vangelis o Giorgio Moroder, pero su concepto musical va más allá de sus influencias, creando un universo particular, ya que combinaron estas influencias con las estructuras del rock progresivo, lo que les dota de originalidad y brillantez. 


Richard Pinhas (1.974 - Actualidad)


No podíamos olvidarnos de Richard Pinhas, uno de los pioneros más importantes de la música electrónica francesa, que desde 1.974, con la publicación de su álbum Electronique Guérilla, inició una larga carrera musical, bien en solitario (también con el seudónimo de Richard Dunn), bien formando parte de otros grupos, como Heldon, tal vez la banda más importante de su carrera. Es sin duda, uno de los artistas franceses más inmerso en el Krautrock alemán, tanto por la temática como por los propios planteamientos musicales: largas secuencias repetitivas, arpegios electrónicos, atmósferas cercanas a Tangerine Dream o al mismo Klaus Schulze. Su pasión por la ciencia ficción le lleva a inspirarse en esta literatura, no en vano, el nombre de su banda Heldon está tomado de un relato del novelista Norman Spinrad, banda formada por Pinhas y varios componentes de la banda de rock progresivo Magma, una de las más influyentes del rock francés de los setenta. Richard Pinhas es, a su vez, muy influyente, y ha dejado una apreciable colección de trabajos muy importantes y considerados por la crítica.


Droids (1.977-1978)


Si dejamos aparte los sonidos robóticos al estilo R2D2 y los disparos de láser, Droids fueron realmente unos visionarios, pues es sorprendente lo mucho que se adelantaron a su tiempo. En 1.977 publicaron un single, The Force, que suena exactamente a lo que hicieron otras bandas, cuatro o cinco años más tarde. Es cierto que se apoyaron en otras bandas consagradas como Kraftwerk, pero su planteamiento mezclaba música tecno setentera con disco, lo que les llevó a ser verdaderamente innovadores, ingresando en la reducida nómina de artistas interesados en los ritmos machacones y los sonidos sintéticos. Dúo formado por Fabrice Cuitad e Yves Hayat, decidieron formar Droids al salir del cine, justo después de ver La Guerra de las Galaxias, y más en concreto, crear un álbum conceptual basado en esta película. Al cabo de poco tiempo publicaron Star Peace, un guiño irónico a la película.


Jean Michel Jarre (1.970 - 2.007)


No me gusta mucho Jean Michel Jarre, lamento decirlo, aunque reconozco que un buen puñado de sus álbumes son realmente buenos. Poco se puede decir de esta gran figura que no se haya dicho ya, por tanto, lo que pueda comentar aquí es superfluo. Ahora bien, cuando escuchas su primer álbum, Oxygene, de 1.976, y lo comparas con el resto de los compositores que hemos repasado en este artículo, comprendes perfectamente el porqué de su notoriedad, la razón de que haya despuntado tanto que ya apenas tenga que ver con el resto de los componentes de esta corriente musical, tal es la diferencia de talento y capacidad tecnológica, de inspiración y de maestría. Está a años luz de sus paisanos, esa es la verdad, y eso que puse el ejemplo de su primer álbum, anterior a otros de la misma escuela, por aquello de ponerle en desventaja desde el punto de vista de la tecnología. Pues ni aún así. No hay color. Esto no significa que al resto de integrantes de esta corriente les faltara talento para crear música original y con calidad. 




4 comentarios:

  1. Gran artículo, mis felicitaciones. No es una música, salvo Jarre y detalles de Fajerman, que me parezca maravillosa, pero sí que se puede disfrutar en momentos puntuales, y ese tonillo retro es muy agradecido.

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    1. Muchas gracias, Pepe... me parece un tema particularmente interesante. Aunque es música retro, y muchos de sus componentes han desaparecido (o casi) del mapa, creo que en su momento este movimiento tuvo su importancia. En muchos casos es realmente complicado seguir la pista a estos músicos... A ver si encuentro tiempo y escribo otro artículo sobre synth pop, pero de otro país...
      Gracias por el comentario!

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  2. Excelente recopilación, al principio pensé que las canciones tenían letra en francés pues me gusta mucho el idioma, aunque igual me gusta el SynthPop. Me gustó mucho Droids, gracias y saludos desde Costa Rica!

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    1. Muchas gracias Anónimo por el comentario... saludos desde España!

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