lunes, 8 de agosto de 2011

Danny Elfman - Big Fish (por Irene Sanz)

Cuando comúnmente se suele decir que la estética del cine de Tim Burton es tanto genial como estrafalaria, tanto maravillosa como agobiante, y tanto luminosa como tétrica, en realidad no se dice ninguna insensatez. De hecho, la mayor prueba de ello la encontramos en la bella y enigmática película Big Fish, protagonizada por Ewan McGregor, Helena Bonham Carter, Albert Finney, Billy Cudrup y Jessica Lange, y estrenada en los cines en el año 2003. El cine de Burton es gótico, oscuro, y arcano en ocasiones. Big Fish, como contrapunto, posee en menor grado estas características, pero por el contrario goza de un lirismo y de un misterio fuera de lo común. La historia original pertenece a la novela de Daniel Wallace titulada Big Fish: A Novel of Mythic Proportions, aunque fue el genial guionista John August (nacido en agosto de 1970, conocido sobre todo por su cotidiana colaboración con Burton), quien se ocupó de forjar su guión.
No es mi tarea, sin embargo, explicar el argumento de esta singular y preciosa historia – la de un hombre que explica poco a poco momentos tanto tristes como alegres de su estrambótica y fabulosa vida -, sino su fantástica banda sonora.
Como ya el lector habrá supuesto, Tim Burton en este film fue de la mano, como en tantas otras ocasiones, con el condenadamente genial compositor Danny Elfman (nacido en el año 1953, colaborador usual de Burton desde el 85, y también artífice de una de las melodías más conocidas en todo el mundo: la de la serie Los Simpson), que creó una banda sonora arrolladoramente dulce, igualmente mágica como muchas de sus otras composiciones, pero carente en algunos aspectos del tenebrismo que caracteriza el cine de Burton y también su propia esencia.
Se trata de una curiosa banda sonora que contiene veintitrés tracks, de los cuales dieciséis son obra de Elfman, pero las otras siete son canciones aparte que aparecen en la película en diversas ocasiones, y que son tan conocidas como Everyday, de Buddy Holly, Five O´Clock World, de The Vogues, Dinah, de Bing Crosby, o All Shook Up, de Elvis Presley. A partir del track 8 comienza la genial e inspirada composición de Elfman. Estos son sus veintitrés tracks:


1.- Pearl Jam, Man Of The Hour.
2.- Bing Crosby, Dinah.
3.- Buddy Holly, Everyday.
4.- Elvis Presley, All Shook Up.
5.- The Vogues, Five O´Clock World.
6.- The Allman Brothers Band, Ramblin´Man.
7.- Canned Heat, Let´s Work Together.
10.- Shoe Stealing.
13.- The Growing Montage.
14.- Leaving Spectre.
15.- Return To Spectre.
17.- The Journey Home.
18.- In The Tub.
19.- Sandra´s Farewell.
20.- Finale.
21.- End Titles.
23.- Bobbi Page And Candice Rumph, Twice The Love (Siamese Twins´ Song)


Nos encontramos a lo largo de la escucha de esta BSO momentos que transmiten inquietud, especialmente aquellos tracks que pertenecen al instante en el que Edward Bloom, el personaje principal de Big Fish, protagonizado por Ewan McGregor, llega por segunda vez al pueblo de Espectro, en el que al principio todo parece ser inquietantemente perfecto y luminoso, pero que, una vez Edward lo abandona en una primera ocasión, termina arruinado y destrozado por la corrupción del mundo exterior (Return To Spectre). Sin embargo otros momentos de la banda sonora invaden de un calmo optimismo, como Rebuilding. De igual modo vemos tracks típicamente “elfmanianos”, como es el caso de Underwater, en el que sólo escuchándolo, sin haber visto la película, una podría llegar a imaginar fácilmente una escena acuática llena de magia y misterio.
Recomendaría tanto la película como su banda sonora a todos aquellos soñadores que se dejen llevar por la imaginación con bastante asiduidad.


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