viernes, 10 de septiembre de 2010

Frederick Delius: In a Summer Garden


Frederick Delius nació en el condado de Yorkshire, Inglaterra, en 1.862. Su padre, comerciante de lana, tenía reservado para él un puesto en la empresa familiar… pero el joven Delius, agobiado por el ambiente familiar, escapó a Florida para dirigir la explotación de un naranjal. Pronto se dio cuenta de que los negocios no eran lo suyo, de ahí que se centrara en su gran pasión: la Música. El negocio no le interesaba, pero sí el entorno: los humedales de Florida ejercían una profunda atracción sobre él: cada vez más absorto en la Naturaleza, Delius fue desarrollando un profundo amor por los campos, los bosques, la vida salvaje, y ese amor marcaría profundamente su vida y su música.
De regreso a Europa, se instaló en Leipzig, para estudiar en el Conservatorio. Cuando acabó sus estudios, Delius tenía muy claro que no era su deseo volver a Inglaterra, ya que nunca fue de su agrado. Vivió una temporada en París, y ciertamente esta ciudad le gustaba, pero acabó echando de menos a su querida Naturaleza, estableciéndose definitivamente en Grez, pequeño pueblo francés rodeado de bosques. Allí conoció y se casó con Jelka, una artista alemana que siempre sintió devoción por el compositor.
Aislado del mundo, rodeado de bosques y praderas, Delius disfrutó de una apacible vida. Por desgracia, la sífilis que contrajo hacía años le postró en cama, dejándole ciego y paralítico. Pero su cerebro permanecía intacto, y gracias a su mujer y a su joven y devoto ayudante, el también excelente compositor Eric Fenby, continuó componiendo, y justamente de esta época son algunas de sus obras más valoradas. Sus obras abarcan muchos géneros: música de cámara, óperas, poemas sinfónicos, canciones… a pesar de que conoció a músicos como Edvard Grieg o Ravel, no se le conoce influencia alguna; e igualmente tampoco influyó notablemente en ningún compositor posterior. Su música es una isla – o un bosque, si se quiere -, a medio camino entre el Romanticismo de Wagner y el Simbolismo de Debussy; una obra única y personalísima.

La obra que os invito a escuchar corresponde exactamente con la vida de Delius y su inspiración: In a Summer Garden (1.908), rapsodia para orquesta y una de sus piezas más conocidas. Su audición te transporta a bucólicos lugares de onduladas y verdes colinas, fragrantes bosques, pueblos pequeños con tartas de nueces enfriándose en los alféizares, paisanos que te saludan cortésmente, tocando la visera de sus gorras. Una obra ciertamente deliciosa para paladear despacio. Escucharemos la soberbia versión dirigida por Martyn Brabbins, junto con la BBC Orchestra, en una emisión radiofónica de 2006 (archivo extraído de la página de Bill Thompson, experto en este compositor).

Me apetece escucharla de nuevo mientras me preparo un café.



Frederick Delius - In a Summer Garden

2 comentarios:

  1. ¡Qué bonita música, Pablo! Como quien dice, acabo de descubrir a este señor, y me parece que ha sido un gran hallazgo. Me resulta un compositor muy interesante, y creo que llevas toda la razón al decir que evoca colinas verdes y tartas de nueces en los alféizares. Delius debió ser un gran amante de la vida tranquila, y muchas veces necesitamos (al menos yo) un poco de esa paz. ¿Podrías recomendarme alguna otra obra de Delius?
    Bueno, enhorabuena por haber escogido a este hombre, Pablo!!!

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  2. ¡Cuánto me alegro! Me ha gustado mucho leer que has descubierto a este interesante compositor... a mi me encanta! Cierto, a veces puedes oler las tartas de nueces, jeje. Otras obras muy interesantes de este autor:

    - On hearing the first cuckoo in spring
    - The Walk to the Paradise Garden
    - La Calinda
    - Preludio a Irmelin
    - Brigg Fair
    - Florida Suite.

    En el enlace que he colocado a la página de Bill Thompson, al final de la entrada, puedes escuchar y descargar esta música y mucho más...
    Espero que lo disfrutes...

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