lunes, 18 de febrero de 2013

El Vinilo Contraataca


A continuación, un artículo que he escrito para Ziruma Radio, una página web venezolana cuyo objetivo es, según la propia web, "difundir valores musicales emergentes, inexplorados y novedosos en el ámbito del prog rock, Jazz, electrónica y otras tendencias en esta y otras zonas del mundo." Fundada por Rainier Sánchez, Ziruma Radio representa un nuevo impulso a artistas que precisan y merecen por su talento una difusión en la red. Rainier describe esta idea al decir que "Venezuela y el mundo esta en un despertar general y la cultura musical no es una excepción. Desde el rock a otras tendencias experimentales, nadie está alejado de este sentir, y eso es evidente en el acontecer cultural."

Me siento muy honrado de haber colaborado en este proyecto, un proyecto que defiende los nuevos valores musicales, y eso es realmente importante para la cultura y en particular para la música. Agradezco a nuestros amigos de Ziruma Radio y especialmente a Rainier Sánchez la publicación de este artículo en esta pagina, que podéis visitar en este enlace, o bien a través de Facebook o Twitter, o en su blog.


El Vinilo Contraataca,

por Pablo Montero Martín.


¿Prefieres el sonido del CD o prefieres el sonido del vinilo? ¿Eres de los nostálgicos que echa de menos abrir la cubierta del vinilo para leer la letra de las canciones, el olor del papel? ¿Eres más amigo de lo digital, odias los ruidos de la aguja microsurco? Esta cuestión, sobre la que todo amante de la música ha discutido alguna vez, está formada, en realidad, de múltiples facetas; unas parecen favorecer al CD, otras al vinilo. De lo que no cabe duda es que, en los últimos años, el vinilo tradicional (encarnado ahora por sus ediciones en 180 gramos) parece haber experimentado un auge, y si bien no ha llegado a desbancar al formato digital – probablemente nunca lo haga - , este auge ha planteado un debate que antes no se suscitaba, pues durante bastantes años la fabricación de los vinilos quedaba restringida a deejays y otros habitantes del mundo dance y similares.


Este debate va más allá de la mera calidad técnica, aunque la calidad del audio es algo que puede cuantificarse, va más allá de la mera apreciación personal, y por supuesto es mucho más fácil de definir que la pura nostalgia o el deseo de modernizarse. Los defensores del formato digital sostienen que el CD mantiene la calidad del sonido durante mucho más tiempo que el vinilo – esto no se puede negar – y que ofrece una mayor fidelidad que éste, lo cual es más discutido. Por ejemplo, quienes prefieren el sonido del vinilo aducen que un equipo digital no lee los datos del CD, esto es, la secuencia de ceros y unos, de una manera seguida, sino que los lee intercalando brevísimas pausas entre grupos de ceros y unos (la pausa llamada jitter), con lo que en puridad la reproducción no es tan fiel, mientras otros dicen en el vinilo la reproducción es uniforme, si bien los componentes mecánicos de un giradiscos tampoco aseguran una reproducción perfecta. Los amantes del CD alegan que el CD separa más puramente ambos canales estéreo, y que la aguja del vinilo siempre vibra horizontalmente en el surco, poco, pero suficiente para “contaminar” el estéreo. Los amantes del vinilo aprecian el microsurco porque para ellos el sonido es más orgánico, más auténtico, se produce por la fricción de una aguja, con sus vibraciones e imperfecciones, en contra de un sonido digital más frío (y en muchos casos, sonido digital estúpidamente saturado para que suene mejor en un pequeño altavoz tipo laptop o similar, lo que redunda en un sonido más pobre). Esto parece ser un buen argumento a favor del vinilo, difícil de rebatir con unos y ceros. Lo que dicen unos y otros es cierto, pero no dejan de ser discusiones acerca de matices muy sutiles, tanto, que son muy difíciles de apreciar. La lista de pros y contras podría continuar indefinidamente.


Pero, si todo el mundo audiovisual está hoy en día basado en la tecnología digital, ¿por qué este auge del vinilo? Si nos fijamos en aspectos como los que he señalado en el párrafo anterior, parece que no conseguiremos sacar nada en claro. Tal vez se trate de una cuestión puramente subjetiva. O tal vez no. Tratemos de dilucidar esto. Hay cuestiones que no suelen aparecer en estas polémicas, una de ellas es la redistribución de antiguos álbumes en formato digital. A poco que tengas gustos, digamos, exquisitos, conocerás la existencia de álbumes de décadas pasadas que no han sido reeditados en CD, supongo que por razones puramente mercantiles, estén relacionadas con el simple comercio o con aspectos contractuales. Si quieres escuchar ese álbum no tendrás más remedio que acudir al vinilo. Todo esto está relacionado con un inmenso mercado de segunda mano para el vinilo, mercado que ni por asomo está disponible para el CD. Esta podría ser una de las causas del auge del vinilo. Una tienda de vinilos de segunda mano que se precie tiene miles de copias que duermen en sus estantes debido que sus antiguos dueños limpiaron trasteros y guardamuebles. Por una moneda puedes comprar un vinilo de segunda mano que en muchos casos no encontrarás en formato digital. Hasta aquí, bien. ¿Y los álbumes que últimamente se fabrican en vinilo y que son re-ediciones en 180 gramos? Tímidamente primero, y de forma más clara después, multinacionales y sellos independientes están publicando álbumes de grandes bandas o solistas de muchos estilos diferentes. Para ser honestos, un vinilo de nueva generación, si se reproduce en un buen plato, no tiene nada que envidiar en cuanto a calidad a un CD (siempre y cuando su sonido fuente no sea esa onda estúpidamente saturada, claro). En ese sonido los amantes del disco grande encuentran el sonido orgánico y real que persiguen, aunque es cierto que el paso del tiempo, la fricción del diamante y las partículas de polvo acabarán apagando ese fiel sonido inicial.


Lo que parece claro es que cada vez hay más oídos que quieren volver al concepto y al formato original. Sea por cuestiones de calidad, sea por abrir su carpeta y leer las letras, sea porque no encuentran una reedición digital del vinilo, el mercado del vinilo se abre paso poco a poco, reclamando su parcela, aún con todas las incomodidades propias de este formato, mucho menos portable que el digital, como es obvio. Parece que el vinilo se asocia más al placer de escuchar un álbum íntegro, sentado en una butaca, en casa. Vuelve la pasión por el sonido imperfecto pero más cálido. En la red aumenta el tráfico de discos nuevos y usados. La búsqueda de rarezas. Antes se actualizaba la colección de vinilos adquiriendo copias en CD. Parece que hoy en día muchos están invirtiendo esta tendencia.


En mi opinión, el vinilo tiene más futuro que el CD. Habrá de pasar tiempo hasta que esta teoría se demuestre. Quiero decir que el CD decaerá poco a poco en favor de la descarga digital y el almacenamiento en formatos comprimidos. En cambio, pienso que el número de consumidores que prefieran escuchar ese álbum en vinilo, en el salón de su casa, aumentará con el tiempo. El mp3 se asocia al consumo masivo, el vinilo se asociará al consumo gourmet. El tiempo lo dirá.

7 comentarios:

  1. mi primer vinilo me lo regalaste tú. El "Complete" de Mike Oldfield. Se notó descaradamente que querías tenerlo tú, pero fue un gran regalo.
    Si, si, echa cuentas... 1985.

    Y donde esté el vinilo... Si tienes oídos en vez de orejas, está claro. No es cuestión de refinamientos ni de nostalgias, es, simplemente, que mi cerebro es analógico.

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    1. Estoooo... ejem.... ¿se me notó mucho? Jejeje... Es que... el Complete había que tenerlo, jajajaja! No lo recordaba, en el 85! Joer... memorión. Yo también tengo el cerebro analógico, después de todo. Tampoco recuerdo cual fue mi primer vinilo, creo que fue el Crisis What Crisis de los Supertramp, aunque no puedo jurarlo, allá a primeros de los 80, madre mía. Son muchos años juntando vinilos (muchos más que juntando cedés, y eso se nota, se te queda grabado a fuego). Nada como el sonido del disco en el plato, leyendo la carpeta del disco...

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  2. Yo comencé mis pinitos en mi faceta Dj con vinilos (1995). Amo su sonido y sólo será superado por algún medio analógico sin ruidos (muchas veces entrañables ya). Larga vida al sonido analógico. Algún día volveremos a él ;) Ah, gracias a vosotros poseo en mi colección musical el dico The Songs Of Distanth Earth, también de Mike Oldfield. Un abrazote y lo mejor para este día tan especial! <3

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    1. Totalmente de acuerdo, larga vida al sonido analógico, y mantengo que el vinilo sobrevivirá al CD... volveremos a él para disfrutar de verdad de la música, no simplemente para almacenar gigas de música. Sí, jajaja! el caso del TSODE fue una de las casualidades más curiosas que recuerdo en esto de la compraventa, jajaja! Un abrazo, Victor, y gracias!

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  3. Me gusta eso de: "El mp3 se asocia al consumo masivo, el vinilo se asociará al consumo gourmet." Estoy de acuerdo. Antes estabas esperando a que saliese el CD de turno al mercado, lo comprabas y lo escuchabas quinientas veces, o mil. Ahora obtienes la discografía entera, de forma masiva, y apenas escuchas nada. Los discos, antes, se masticaban, se disfrutaban una y otra vez hasta que salía el nuevo trabajo del grupo que fuese. Añoro esa época.
    Yo tengo el primer disco de Enigma (MCMXC a.D.) en CD y en vinilo, y prefiero cien veces escuchar el vinilo al CD. Me ocurre lo mismo con otros.
    Por lo demás, no soy un experto musical, ni mi oído es capaz de distinguir esos detalles esenciales, pero sí, me gusta el vinilo!!!

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  4. Saludos amigo! Gracias por recordarnos de donde viene nuestro amor a la musica. Yo solo escucho vinilos. El CD es una profanacion al culto del sonido....

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