jueves, 27 de octubre de 2011

Eldorado - A Symphony by the Electric Light Orchestra

Continuamos nuestra sección dedicada al rock sinfónico con una de sus piedras angulares de los años setenta: Eldorado, de Electric Light Orchestra. Un álbum conceptual - aunque no en el sentido estricto, como pudiera ser el Journey de Rick Wakeman. Su "argumento" fue concebido por el compositor, cantante, productor y multi-instrumentalista Jeff Lynne antes siquiera de escribir las canciones, y se resume en los versos que se narran en la obertura del álbum, que traducidos dicen:



El soñador, el loco no despierto
En sueños, ningún dolor besará la frente
El amor de los tiempos llena la cabeza
Los días que perduran allí en busca del vacío,
De sueños calcinados
Los minutos llaman a través de los años
El soñador universal se eleva sobre sus problemas mundanos
Viaje a la muerte de la noche
En lo alto de una colina en Eldorado...

Es decir, el álbum orbita alrededor de la idea de la imaginación como vía de escape de una realidad no deseada... aliñada con un mundo medieval - o mejor, una evocación del medioevo - en el que aparecen por aquí y allá atrevidos caballeros, reyes, guerras santas, gentes que acuden a defender reinados, obispos y duques, dulces doncellas de Avalon, y así... pero la presencia de este mundo imaginado es puramente incidental, sirve para dotar al álbum de un encantador ambiente, pues la idea fundamental, básica, es la fantasía, como dicen los versos de uno de sus temas, Mister Kingdom, en clara referencia al Hamlet de Shakespeare:

Oh, dormir, acaso soñar
vivir de nuevo aquellas escenas felices
la risa y las locuras
que están encerradas en mi cabeza...



Para llevar a cabo un proyecto tan ambicioso, Jeff Lynne echó mano de una orquesta - lo normal si se acometen tales fazañas -. Eran tiempos de cambio en la orientación de la banda, que había publicado anteriormente tres fenomenales álbumes inmersos en el rock progresivo. Eldorado supuso un imponente giro al rock sinfónico puro, e incorporaría elementos - profusos arreglos para cuerda, suntuosos coros mixtos, armonías vocales - que no abandonarían a la banda durante los gloriosos años posteriores. En realidad, este cambio estuvo motivado (en parte, por supuesto) por el padre del propio Lynne, que durante los últimos años había puesto a su hijo la cabeza como un bombo, regañandole porque en su opinión no había sido capaz de escribir ni un sólo tema con algún argumento armónico sólido (su padre era un apasionado de la música clásica). Can't get it out of my head, la canción-enseña del álbum, fue la respuesta de Lynne, un enorme éxito que trascendió las fronteras de su Inglaterra natal, con una calurosa acogida en Estados Unidos. Supongo que el papá aclararía sus dudas al escuchar tan precioso - y musicalmente perfecto - tema.

A la delicada belleza de Can't get it out... le sigue Boy Blue, con su fanfarria ejecutada por el sintetizador de Richard Tandy, vivaces pizzicatos y sutiles toques de arpa; todavía recuerda la atmósfera del anterior disco, On the third day. Laredo Tornado tiene un inolvidable riff de guitarra y un hermoso estribillo - Laredo Tornado, adiós, amigos... - y da paso a una de las joyas del álbum, Poor boy (The Greenwood), una deliciosa historia medieval llena de gracia y armonía.

Si giramos el vinilo sobre el tocadiscos escucharemos un "lado B" más oscuro, más introspectivo y más dramático. Las letras se vuelven más oscuras, tal vez con una pizca de pesimismo y otra parte de vértigo ante la realidad. Mister Kingdom, un tema plenamente lennoniano; su letra onírica, su tono grave y su inspirada melodía nos hablan de oscuras ensoñaciones... le siguen Painted Lady e Illusions in G Major, la primera con influencias de las big bands norteamericanas, un tanto amarga; la segunda, un número roquero repleto de humor con fuertes dosis de ironía. Culmina este bello disco en Eldorado, un prodigio melódico de triste e impactante letra, que se ha visto en algunas ocasiones como los pensamientos de alguien que se enfrenta a su propia muerte... Y después, un grand finale, una pieza instrumental que es en realidad una coda que enlaza con la obertura, y que dota al disco del crescendo final que merece. Brillante epílogo de un disco que marcó un hito en la carrera de Electric Light Orchestra, y que nosotros hemos querido recordar aquí.

No tan conocido, sin embargo, es el hecho de que casi todo este disco sirvió como banda sonora para la película Inauguration of the Pleasure Dome, del director vanguardista Kenneth Anger. Originalmente la película - que en realidad es un medio-metraje, ya que dura treinta y tantos minutos - se hizo pública en los cincuenta, pero el propio Anger la revisó en 1.978, sustituyendo la anterior banda sonora - obra de Leo Janacek - por Eldorado, casi íntegramente, y añadiendo la etiqueta "Edición de la Seta Sagrada" a la nueva versión. No sé exactamente a qué seta u hongo se refiere, pero después de ver la película me hago una idea. Por cierto, esta versión se proyectó una sola vez en la historia, justo el día de su estreno.

Podeis verla, integra, en este vídeo, y de paso, escuchar casi por completo el fabuloso Eldorado.



Inauguration of the Pleasure Dome
(The Sacred Mushroom Edition), por Kenneth Anger (1.978)



6 comentarios:

  1. hay que tener un par ..........para desglosar la obra maestra de la ELO , LO que me gustaria es que entre todos crear un debate a partir de tu trabajo.
    Enric

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  2. Enricelo, muchas gracias por comentar y bienvenido al Búnker...

    No sé si habrá que tener un par, pero después de tantas veces escuchar este álbum, es como hablar de algo que forma parte de ti desde hace muchos, muchos años... Por supuesto, un debate estaría muy interesante, y os invito a todos a participar... seguro que sacaríamos muchas opiniones sobre este importante álbum...

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  3. Mi álbum favorito de la historia. El nº1 de ELO y de todos los grupos de todos los tiempos. Al que he dedicado horas de escucha, de pensamientos, sobre él creé un pseudo-guión de cine plasmado en diapositivas, un disco con el que se ha dibujado mi vida...y has conseguido expresar maravillosamente lo que es. Qué pedazo de artículo, qué maravilla.

    No sabía lo del corto, ahora lo veré, pero no podía esperar a escribir y darte las gracias, una pasada amigo!!!!

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  4. Muchas gracias, Alvaro!! Ya sabía yo de tu inclinación por este disco, y es curioso lo que cuentas acerca de ese "guión" de cine, me parece algo muy imaginativo, como el propio album. La de vueltas y vueltas que dan los discos a lo largo de los años, eh? Recuerdo que me compré el vinilo de Eldorado con 15 años o así. Ya había escuchado cosas más modernas (era a mediados de los 80), albumes como Time o Secret Messages, y me compré el vinilo un poco "a ciegas", ya que era mi primer LP de ELO de la época "clásica". Recuerdo que el disco me impactó tanto que lo escuché dos veces seguidas, y el tema Eldorado me emocionó tanto que desde entonces es una de mis canciones favoritas... inspiradísimo, el Sr. Lynne. Una joya.

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  5. Gracias por revalorar este gran álbum de todos los tiempos. Eldorado, una obra maestra. Saludos

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  6. Anónimo, muchas gracias por comentar. Tienes razón, es de justicia recordar aquí este excelente álbum. Obra maestra, desde luego.
    Saludos!

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