jueves, 29 de septiembre de 2011

Erik Satie - Tres Gimnopedias

"Saque al perro a pasear" o "coma con moderación" eran algunas de las delirantes indicaciones que Erik Satie (1.866 - 1.925) escribía en sus partituras para orientar a los pianistas en la interpretación de sus obras, músicos que se acercaban a las editoriales a comprar sus obras, con títulos como "Piezas Frías", "Embriones desechados", "Tres pedazos en forma de pera", "Auténticos preludios blandos para un perro", "Preludio en tapicería", "Reseñas desagradables" u "Obstáculos venenosos". ¿Busca algo más original? No hay problema. Compre su última obra, "Fastidio", y tóquela como indica el Sr. Satie: 840 veces seguidas. En total, 21 horas.

Erik Satie es el reconocido inventor de la música ambient, estilo que ni mucho menos es novedoso, sino que tiene ya más de cien años. El lo denominaba "música mobiliario", (musique d’ameublement), considerando la música como un mueble más de la sala, e indicaba a los músicos que la interpretaran repitiendola un numero indeterminado de veces.


Extraño, excéntrico, alocado, imprevisible... y genial. Las anécdotas acerca de su histrionismo son innumerables, pero ello no nos debe hacer perder la perspectiva acerca del talento y la obra de Erik Satie, considerando la música, no sus desvaríos y rarezas. Ingresó en el Conservatorio a los 40 años, cuando ya había publicado una gran parte de sus obras, cansado de que los críticos le reprochasen su sentido caótico de la armonia, fruto del aprendizaje autodidacta, que le llevó a escribir obras que horrorizaban a los entendidos por su poca ortodoxia musical. Justamente por este hecho era tan admirado por sus colegas compositores; Claude Debussy era uno de ellos, y también una de las voces que protestaron por su ingreso en las aulas. Tal vez pretendía preservar la ignorante genialidad de su amigo.

¿Fue Erik Satie un genio por no estudiar música formalmente? Dicho de otro modo, si hubiera estudiado música desde joven, ¿se hubiera malogrado su genio, encorsetado por las rígidas reglas de la armonía que otros viejos compositores como Camille Saint-Saëns imponían a los estudiantes? Quizá no lo sepamos nunca. Escuchemos sus Tres Gimnopedias. Una obra casi imposible desde el punto de vista armónico. Puede que su genio consista en crear una maravilla del caos aparente...


Erik Satie: Tres Gimnopedias (1.888)


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